Playas de la Riviera de Makarska — lo que debes saber antes de ir
¿Merece la pena visitar las playas de la Riviera de Makarska desde Split?
Sí, especialmente Brela (40 km al norte de la ciudad de Makarska), que alberga algunas de las mejores playas de guijarros con sombra de pinos de toda Dalmacia. El trayecto en autobús desde Split dura 75 minutos y es económico. Evita toda la Riviera en el pico de julio-agosto a menos que reserves alojamiento con mucha antelación — es la costa de veraneo más concurrida de Croacia y las aglomeraciones son intensas.
Respuesta rápida: Las playas de la Riviera de Makarska — especialmente Punta Rata en Brela — se encuentran entre las más bonitas de Dalmacia. El acceso desde Split es sencillo y económico. El único inconveniente real es la intensidad de la temporada alta en julio y agosto, cuando esta costa es la más concurrida de Croacia. Septiembre es el mejor momento: mar aún cálido, multitudes reducidas y precios más bajos.
¿Qué es la Riviera de Makarska?
La Riviera de Makarska es una franja costera de unos 60 kilómetros que se extiende entre Brela, al norte, y Gradac, al sur, en la región de Dalmacia central. No es solo una playa ni una sola ciudad, sino una sucesión continua de pueblos, hoteles, campin y tramos de costa que conforman el destino de veraneo más desarrollado de Croacia. Quien busque sol, mar y comodidades de verano lo encontrará aquí en abundancia. Quien busque lugares recónditos deberá buscar más.
El rasgo definitorio de la Riviera es la tensión visual entre dos mundos: detrás, la muralla gris y abrupta del macizo de Biokovo, que se eleva casi verticalmente desde el litoral hasta más de 1700 metros; delante, el Adriático azul-esmeralda, relativamente tranquilo gracias a la protección que ofrece la isla de Brač, que actúa como rompevientos natural a unos pocos kilómetros de la orilla. Es este contraste montaña-mar lo que hace que el paisaje de la Riviera sea tan espectacular, incluso desde la carretera costera.
Lo que diferencia las playas de la Riviera de gran parte del litoral dálmata es el pinar. Los pinos de Alepo — compactos, fragantes, con sus ramas extendidas horizontalmente — llegan literalmente hasta el borde del agua en muchos tramos, sobre todo en Brela. Esa sombra natural es un bien escaso y valioso en plena canícula de agosto, cuando el sol dálmata no da tregua. Playas como Punta Rata combinan el guijarral suave, el agua transparente y la sombra de pinos de una manera que es difícil de encontrar en ningún otro punto de la costa croata.
Conviene ser honesto sobre el carácter de la Riviera como conjunto. No es un destino salvaje ni descubierto. Es la costa de los grandes hoteles de los años setenta renovados, de los apartamentos en alquiler, de los chiringuitos con música y de los grupos de turistas de vuelo chárter que llenan los autobuses en agosto. Tiene toda la infraestructura que uno puede desear, y eso es precisamente lo que atrae a millones de visitantes cada verano. Si se saben escoger los lugares y el momento, se puede disfrutar enormemente. Si se llega sin preparación en pleno julio, la experiencia puede resultar decepcionante.
Las playas, clasificadas y descritas
Punta Rata, Brela
Punta Rata es, sin lugar a dudas, la playa más famosa y más fotogénica de toda la Riviera de Makarska, y su fama está bien merecida. Se encuentra en el extremo norte de la Riviera, en el municipio de Brela, a unos 14 kilómetros al norte de la ciudad de Makarska. El acceso a pie desde el pueblo de Brela es de unos 15-20 minutos por un camino que discurre bajo los pinos, lo que ya marca el ritmo de lo que te espera.
El elemento que identifica Punta Rata en cualquier fotografía es el Kamen Brele: una roca de formas redondeadas que emerge del agua a pocos metros de la orilla, con un pino que crece en su cima. Es improbable, es pintoresco, y es completamente real. Se puede nadar hasta ella en un par de minutos desde la orilla y resulta tan fotogénica de cerca como desde la playa. La combinación de roca, pino, guijarros blancos y agua azul-verde hace que sea prácticamente imposible tomar una mala fotografía antes de las diez de la mañana, cuando la luz rasante entra desde el lado este.
La playa en sí es un arco largo de guijarros de tamaño medio — más suaves que los de muchas playas dálmatas — con una pendiente gradual que permite caminar cómodamente en el agua. El fondo es limpio, visible hasta varios metros de profundidad. No hay algas, no hay barro. El pinar llega directamente hasta el guijarral en la mayor parte del tramo, de modo que incluso en plena mañana de agosto hay zonas de sombra auténtica. Las instalaciones existen pero son discretas: hay algunas tumbonas y hamacas, una pequeña cafetería, aseos. Nada que rompa el carácter natural del lugar.
La recomendación práctica más importante: llegar antes de las 9 h en temporada alta (julio-agosto). Entre las 10 y las 12 h, la playa se llena a un ritmo asombroso. Los mejores sitios bajo los pinos se ocupan rápidamente. Si llegas antes de las 9 h, tendrás la playa casi para ti solo durante una hora que resulta también la más bonita fotográficamente. Si llegas después de las 11 h en agosto, encontrarás una playa repleta. A última hora de la tarde (después de las 17 h) las multitudes se reducen significativamente y la luz vuelve a ser magnifica.
La calidad del agua en Punta Rata es excelente. La costa está algo resguardada por la presencia de Brač, lo que significa que el agua raramente está agitada. La visibilidad subacuática es notable. La temperatura en julio-agosto ronda los 26-27 °C.
Playa del pueblo de Brela
A diferencia de Punta Rata, que requiere caminar un poco, la playa principal del pueblo de Brela está integrada directamente en el núcleo turístico del municipio. Es más accesible para quienes llegan en autobús (la parada queda muy cerca) y tiene una infraestructura más completa: más tumbonas, más bares de playa, acceso directo desde los hoteles del paseo marítimo.
La playa del pueblo es algo más estrecha que Punta Rata y el pinar es menos denso junto al agua, pero el guijarral es igualmente cómodo y el agua tiene la misma calidad cristalina. Es la opción lógica para las familias que prefieren tenerlo todo a mano sin caminar, o para quienes van a pasar varios días en Brela y alternan entre las dos playas según el momento del día. También es generalmente algo menos concurrida que Punta Rata, porque los turistas de paso van directamente a la más famosa.
La playa del pueblo de Brela funciona especialmente bien en las horas centrales del día, cuando Punta Rata está en su punto más lleno. La diferencia de calidad no es tan grande como para justificar perderse un buen baño por buscar el lugar perfecto.
Playa de la ciudad de Makarska
La playa de Donja Luka, en el centro de la ciudad de Makarska, es una amplia franja de guijarros que se extiende frente al paseo marítimo de la ciudad. Es la playa más animada y más comercial de toda la Riviera: tumbonas en filas ordenadas, bares de playa con música, servicios de deportes acuáticos, alquiler de embarcaciones y una infraestructura de veraneo completa. No es un lugar para buscar tranquilidad, pero es funcional y tiene todo lo necesario.
El agua frente a Donja Luka es buena, aunque la cercanía al puerto y a la ciudad hace que la calidad sea ligeramente inferior a la de las playas de Brela. La playa es ancha, el espacio es generoso para los estándares de la Riviera, y las instalaciones de los hoteles adyacentes garantizan una experiencia confortable para quienes priorizan las comodidades.
La ciudad de Makarska en sí merece un paseo. El casco histórico tiene una iglesia barroca, una bonita plaza y un puerto pesquero que mantiene cierto carácter local pese al turismo masivo. La vida nocturna es intensa en verano: bares, discotecas al aire libre y restaurantes llenan el paseo hasta tarde. Para quienes buscan combinar playa con ambiente de resort animado, Makarska ciudad es la opción más completa de la Riviera. Para quienes buscan tranquilidad, Brela es la alternativa.
Nugal
Nugal es la playa más salvaje y más interesante de los alrededores de Makarska, y también la que requiere más esfuerzo para llegar. Se accede desde un aparcamiento al sur de la ciudad de Makarska por un sendero de unos 20-25 minutos a través del pinar, con algo de desnivel. El camino está bien marcado pero puede ser caluroso al mediodía, de modo que conviene hacerlo a primera o última hora del día.
La playa de Nugal es de guijarros grandes e irregulares, con una entrada al agua que puede ser incómoda sin escarpines. No hay instalaciones: ni tumbonas, ni bar, ni aseos. Hay que llevar todo lo que se necesite, incluida agua y comida. Es una playa de uso naturista (FKK), por lo que quien no lo espere puede sorprenderse, aunque nadie obliga a nadie.
Lo que compensa el esfuerzo es la sensación de aislamiento relativo que resulta imposible encontrar en las playas de la Riviera con acceso directo desde la carretera. En comparación con Donja Luka o incluso con Punta Rata en pleno agosto, Nugal tiene un número de visitantes mucho más manejable. El agua es limpia, sin agitación, y la cala tiene una escala íntima. Es la opción ideal para quienes priorizan la tranquilidad y no les importa caminar.
Tučepi
Tučepi es un municipio a 4 kilómetros al sureste de Makarska cuya playa principal es uno de los tramos más largos y uniformes de toda la Riviera. La playa corre paralela a una hilera de grandes hoteles y complejos de apartamentos, con acceso directo desde todos ellos. Es un destino clásico de turismo de paquete: organizado, equipado, con todos los servicios esperables y sin grandes sorpresas.
Las condiciones de viento en Tučepi son algo particulares: el macizo de Biokovo canaliza las brisas de una manera que puede generar condiciones apreciables para el windsurf, lo que lo ha convertido en un punto de referencia para los aficionados a ese deporte. El agua es buena, los guijarros son cómodos y la longitud de la playa hace que se distribuya mejor la afluencia de visitantes que en playas más pequeñas. No es el lugar más pintoresco de la Riviera, pero funciona muy bien para quienes buscan una semana de sol y playa sin complicaciones.
Baška Voda y Promajna
Baška Voda y Promajna son dos localidades en el extremo norte de la Riviera, las más cercanas a Split y las primeras que se encuentran al bajar por la carretera costera desde Omiš. Están algo menos desarrolladas que los núcleos principales, lo que las hace atractivas para quienes buscan algo más tranquilo sin tener que ir tan al sur.
Las playas de guijarros de Baška Voda y Promajna son buenas, con aguas limpias y acceso sencillo. Hay restaurantes, pequeños hoteles y apartamentos en alquiler, pero sin la masa de infraestructura que define los grandes centros de la Riviera. Para quienes viajan desde Split en coche y no quieren conducir hasta Makarska o Brela, estas dos localidades pueden ser una alternativa razonable para una mañana de playa, especialmente en temporada media.
Biokovo: la montaña detrás de la playa
El macizo de Biokovo es el telón de fondo físico de toda la Riviera de Makarska, y su presencia es una de las razones por las que este tramo de costa tiene un carácter visual tan distinto del resto de Dalmacia. Las laderas suben desde prácticamente el nivel del mar hasta más de 1700 metros en apenas unos kilómetros horizontales, creando una barrera casi vertical que separa la costa del interior de Herzegovina. En días claros — que son la mayoría en verano — la vista desde cualquier playa de la Riviera hacia el macizo es impresionante.
El Parque Natural de Biokovo protege la mayor parte del macizo. Desde Makarska, una carretera de montaña (estrecha, con muchas curvas y algunos tramos sin asfaltar en los últimos kilómetros) sube hasta las zonas más accesibles del parque. La atracción más visitada es el Biokovo Skywalk, inaugurado en 2021: una plataforma de observación en forma de herradura que sobresale sobre el vacío a 1228 metros de altitud, con el suelo parcialmente acristalado bajo los pies. Las vistas sobre la Riviera — los hoteles y las playas empequeñecidos allá abajo, el Adriático azul y, en el horizonte, las islas de Brač y Hvar — son verdaderamente espectaculares. La plataforma se puede alcanzar en coche propio (con aparcamiento en el parque) o mediante visitas organizadas desde Makarska y desde Split.
Para los excursionistas, Biokovo ofrece la posibilidad de subir al Sveti Jure, el punto más alto del macizo con 1762 metros. Es una jornada de senderismo seria: el desnivel acumulado es considerable, el terreno en los tramos superiores es árido y expuesto al sol, y hay poca agua en la montaña. Se necesita buena forma física, calzado de montaña adecuado, y conviene arrancar muy temprano para evitar las horas centrales de calor. Los que completan la ascensión son recompensados con una panorámica que abarca desde el Golfo de Kvarner al norte hasta las costas de Montenegro al sur en días de visibilidad excepcional.
Combinar una mañana de playa en Punta Rata con una tarde en el Biokovo Skywalk es perfectamente factible en un solo día desde Split o desde un alojamiento en la Riviera. El orden lógico es playa por la mañana (llegar antes de las 9 h para la mejor experiencia) y Biokovo por la tarde, cuando el calor es menos intenso arriba y la luz para las fotografías desde la plataforma es más interesante. La temperatura en la plataforma es siempre varios grados inferior a la de la costa, lo que resulta muy agradecido en agosto.
Cómo llegar a la Riviera de Makarska desde Split
En autobús
El autobús desde la estación de autobuses de Split hasta Brela tarda aproximadamente 75-80 minutos en condiciones normales de tráfico. En julio y agosto, cuando la carretera costera puede congestionarse, añadir 15-20 minutos adicionales es prudente. El precio del billete es de aproximadamente 6-8 € por trayecto, lo que convierte esta opción en la más económica con diferencia. Los autobuses salen aproximadamente cada 30-60 minutos en temporada alta; fuera de temporada la frecuencia se reduce.
Desde Split hasta Makarska ciudad el trayecto es algo más largo: entre 75 y 90 minutos, con un precio similar. Los autobuses que van a Makarska pasan también por Baška Voda, Brela (stop diferente del de la playa de Punta Rata — preguntar al conductor o comprobar la parada) y Tučepi. Hasta Tučepi el tiempo es de unos 90 minutos desde Split. La estación de autobuses de Split está junto al puerto, a pocos minutos a pie del Palacio de Diocleciano.
La parada de autobús en Brela está en el pueblo, no junto a la playa. Desde la parada hasta la playa del pueblo hay unos 10 minutos a pie. Para Punta Rata, hay que añadir otros 15 minutos más. La parada de Makarska está en el centro, a pocos minutos del paseo marítimo. Un consejo práctico: comprar el billete de vuelta en la taquilla antes de ir a la playa, ya que en verano los autobuses de tarde pueden llenarse y el conductor no siempre puede admitir a todos los pasajeros con billete comprado a bordo.
En coche
La carretera costera D8, conocida como la Magistrala, conecta Split con la Riviera de Makarska de forma directa y pintoresca. Sale de Split hacia el sur, pasa por Omiš a unos 25 kilómetros y continúa abrazando la costa hasta entrar en la Riviera pasando por Baška Voda y Brela. La distancia desde Split hasta Brela es de aproximadamente 55 kilómetros; hasta Makarska ciudad, unos 70 kilómetros. En condiciones de tráfico fluido, el trayecto dura 50-60 minutos. En agosto, la Magistrala puede congestionarse seriamente, especialmente a partir de las 9-10 h y de nuevo a las 17-19 h. Salir antes de las 8 h o después de las 20 h hace una diferencia significativa.
El aparcamiento en Brela y en Makarska cuesta entre 5 y 10 € al día en temporada alta. En Brela, los aparcamientos más cercanos a Punta Rata se llenan antes de las 10 h en pleno agosto; hay aparcamiento adicional algo más alejado del pueblo. En Makarska ciudad el aparcamiento está más organizado pero también es limitado. La conducción por la Magistrala es en sí misma un placer en temporada baja: curvas suaves sobre el mar, vistas constantes sobre Brač y la costa. En temporada alta, la belleza se ve interrumpida por las caravanas de coches y autocares.
Un par de recomendaciones prácticas para quien va en coche: dejar el vehículo en Brela o Makarska y moverse a pie entre playas es más cómodo que cambiar de aparcamiento durante el día. Si el plan es visitar también el Biokovo Skywalk, la carretera de acceso al parque sale de Makarska y el desvío puede hacerse de vuelta hacia Split sin rodeo excesivo.
Con una excursión organizada
Las excursiones organizadas desde Split que incluyen las playas de la Riviera de Makarska existen y pueden ser una solución práctica para quienes prefieren no planificar la logística. Típicamente incluyen transporte desde Split, una parada en alguna de las playas principales (habitualmente Brela o la zona de Makarska), tiempo libre para bañarse y comer, y regreso por la tarde. Algunas excursiones combinan la playa con una parada en Biokovo o con una visita rápida a Omiš.
Este formato tiene sentido para estancias cortas en Split sin coche propio y con poca disposición a gestionar horarios de autobús. La desventaja es la rigidez del horario: los mejores momentos en Punta Rata son los de primera hora, que pocas excursiones aprovechan. Para quien quiera controlar sus tiempos y maximizar la experiencia de las playas, el autobús de línea es más flexible y significativamente más económico.
Cuándo ir
Junio es el momento ideal para visitar la Riviera de Makarska si se tiene la posibilidad de elegir. El mar ya está a una temperatura agradable (22-24 °C), las playas están concurridas pero no colapsadas, los precios del alojamiento son más bajos que en julio-agosto, y la mayoría de los restaurantes y servicios ya están en pleno funcionamiento. Los fines de semana de junio son más animados que los días de labor, pero el contraste con agosto es radical.
Julio y agosto son los meses de máxima intensidad. La Riviera concentra entonces a cientos de miles de turistas y la experiencia puede ser genuinamente agobiante: Punta Rata abarrotada antes del mediodía, carreteras congestionadas, alojamiento reservado con meses de antelación y precios en su punto más alto. Dicho esto, quien haya reservado alojamiento con tiempo, llegue temprano a las playas y esté dispuesto a abrazar el ambiente de veraneo masivo puede pasarlo muy bien. La Riviera en agosto tiene una energía particular que a muchos les encanta. El Adriático está a 26-27 °C y las noches son largas y cálidas.
Septiembre es el mejor mes para la mayoría de los visitantes. Los turistas de paquete regresan a sus países después de la primera semana del mes, el tráfico en la carretera baja a niveles razonables, las playas recuperan cierta serenidad y el mar sigue a 24-25 °C. Los locales que trabajan en el sector turístico siguen aquí, los restaurantes están abiertos y los precios descienden. Es el punto óptimo entre calidad de la experiencia y condiciones ambientales.
A partir de octubre, la Riviera entra en hibernación progresiva. Los hoteles grandes cierran uno por uno, los chiringuitos recogen las tumbonas, y los pueblos recuperan su escala humana de temporada baja. El agua sigue siendo bañable en octubre (20-22 °C) y hay días espléndidos, pero la oferta gastronómica se reduce drásticamente y muchos establecimientos están cerrados. Para quien busca silencio absoluto y paisaje sin personas, octubre es posible; para quien quiere una experiencia completa de la Riviera, septiembre es el límite.
Combinar la Riviera con otros destinos
El camino desde Split hasta la Riviera de Makarska pasa por Omiš, a 25 kilómetros al sur de Split, en el punto donde el río Cetina desemboca en el Adriático. Omiš merece una parada de al menos una hora: el casco histórico tiene torres medievales que vigilaron durante siglos el paso del río, y el entorno es extraordinariamente fotogénico. Las actividades de aventura en el Cañón de Cetina — especialmente el rafting por el río Cetina — son una excelente combinación con una tarde en la playa. Quien quiera puede dedicar la mañana al rafting en Omiš y la tarde a la playa en Brela, o viceversa, sin problema de logística si va en coche propio.
En dirección sur desde Makarska, la carretera costera continúa hacia Dubrovnik. Es un tramo de unos 150 kilómetros adicionales que puede hacerse en un día, con paradas en Gradac (el extremo sur de la Riviera) y la frontera con Bosnia y Herzegovina si se quiere visitar Mostar o las cataratas de Kravica. Combinar una o dos noches en la Riviera de Makarska con el viaje costero hasta Dubrovnik es una ruta clásica que funciona bien, aunque en agosto la carretera puede ser lenta.
El Biokovo Skywalk puede integrarse fácilmente en un día de visita a la Riviera desde Split. El orden óptimo: autobús o coche desde Split temprano, Punta Rata de 8 a 13 h, almuerzo en Brela o Makarska, subida al Biokovo por la tarde y regreso a Split al caer la noche. Es un día largo pero perfectamente factible y ofrece un contraste de altitud y perspectiva que muy pocos destinos costeros pueden igualar. Consulta también la guía de las mejores playas cerca de Split y las opciones de excursiones de un día desde Split para planificar el resto de tu estancia.
Información práctica
Escarpines acuáticos: Muy recomendables en todas las playas de la Riviera. El fondo es de guijarros de tamaño variable y algunas entradas al agua, especialmente en Nugal y en los extremos de las playas principales, pueden ser incómodas sin protección. Los venden en cualquier tienda de deporte de la zona por 5-10 €.
Protección solar: Imprescindible y en mayor cantidad de la que crees necesitar. La exposición en las playas dálmatas es intensa, especialmente entre las 11 y las 16 h. En Punta Rata la sombra de los pinos ayuda, pero fuera del pinar la exposición directa al sol es total. Factor 50 para las primeras jornadas.
Comida y bebida: Las playas principales (Punta Rata, playa del pueblo de Brela, Donja Luka en Makarska) tienen bares de playa con bocadillos, refrescos y helados. Los precios son turísticos pero no abusivos. Para Nugal, llevar todo lo necesario es imprescindible: no hay ningún tipo de servicio en la playa. Una pequeña nevera con agua fría y comida sencilla mejora enormemente la experiencia en cualquiera de las playas más alejadas.
Aparcamiento: Entre 5 y 10 € por día en temporada alta en Brela y Makarska. Los aparcamientos más cercanos a Punta Rata se llenan antes de las 10 h en julio-agosto. Hay zonas de aparcamiento alternativas algo más alejadas desde las que se llega caminando en 10-15 minutos.
Hora de llegada: En julio y agosto, llegar a Punta Rata antes de las 9 h es la recomendación más importante de toda esta guía. La playa antes de las 9 h es casi tuya. A las 11 h, está llena. A las 13 h, está completamente ocupada. La diferencia entre llegar a las 8:30 h y a las 11 h no se puede exagerar.
Nugal — aviso: Es una playa de uso naturista. No hay ninguna obligación de ir desnudo, pero conviene saberlo antes de llegar. El acceso es un sendero de 20-25 minutos desde el aparcamiento situado al sur de la ciudad de Makarska. Sin instalaciones de ningún tipo.
Preguntas frecuentes sobre Playas de la Riviera de Makarska — lo que debes saber antes de ir
¿Cuál es la mejor playa de la Riviera de Makarska?
Punta Rata en Brela es considerada sistemáticamente una de las mejores playas de Dalmacia — un largo tramo de guijarros suaves bajo pinos, con agua cristalina y una característica formación rocosa frente a la orilla. Llega pronto en temporada alta (antes de las 9 h). Nugal, al sur de la ciudad de Makarska, es excelente para quienes estén dispuestos a caminar 20 minutos.¿Cómo se va de Split a Brela en autobús?
Autobús directo desde la estación de autobuses de Split a Brela, aproximadamente 75-80 minutos. Los autobuses salen aproximadamente cada 30-60 minutos en temporada alta. El trayecto cuesta aproximadamente 6-8 € por trayecto. El pueblo de Brela está a 10 minutos a pie desde la parada de autobús hasta la playa.¿Es la Riviera de Makarska buena para familias?
Las playas son ideales para familias — largas, bien equipadas, con sombra de pinos y agua tranquila. La Riviera es el principal destino de veraneo de Croacia y cuenta con todas las instalaciones (restaurantes, deportes acuáticos, parques infantiles). Sin embargo, la temporada alta es extremadamente concurrida y el alojamiento se reserva con meses de antelación.¿Cuál es la diferencia entre la ciudad de Makarska y Brela?
Makarska es una localidad turística más grande (aproximadamente 14.000 residentes permanentes) con un animado paseo marítimo, intensa vida nocturna y una playa amplia. Brela es un pueblo más pequeño y tranquilo, a 14 km al norte de Makarska, con playas posiblemente mejores (Punta Rata) y una atmósfera más sosegada. Para los visitantes de un día, Brela es generalmente preferible.¿Vale la pena visitar la montaña Biokovo?
Sí, especialmente el Biokovo Skywalk — una plataforma de observación en herradura sobre la Riviera de Makarska a 1228 metros, inaugurada en 2021. Las vistas son espectaculares. Sube en coche al parque o únete a una visita organizada. La ruta completa de Biokovo (hasta el pico Sveti Jure a 1762 metros) es una jornada de montaña seria para excursionistas en buena forma física.¿Puedo visitar la Riviera de Makarska y el Parque Nacional de Krka en el mismo día?
No cómodamente desde Split. La Riviera de Makarska está a 60-80 km al sur de Split, y Krka está a 85 km al norte. Están en direcciones opuestas. Elige uno para cada día.¿Cómo es el agua en la Riviera de Makarska?
Limpia y generalmente tranquila (la Riviera está algo resguardada por la isla de Brač frente a la costa). Las playas son predominantemente de guijarros suaves — se recomiendan escarpines. La temperatura del agua alcanza los 26-27 °C en julio-agosto. Las medusas son ocasionales a finales de agosto.
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